Social Network

Select Language

Uso secundario de Espectro Radioeléctrico en México.

Uso secundario de Espectro Radioeléctrico en México.

 

Agosto de 2018 / Telecomunicaciones, Medios y Tecnología.  


 

ift4_header_logoift

 

 

Con la creciente participación de México como anfitrión de eventos de clase mundial, como partidos deportivos, festivales de música, entre otros, ha sido necesaria la adaptación de la regulación en materia de telecomunicaciones, a fin de garantizar el cumplimiento de la misma, mientras se incentiva también a la inversión dentro de nuestro país.

 

 

Lo anterior debido a que la organización y desarrollo de dichos eventos normalmente requieren el uso de bandas de frecuencia del espectro radioeléctrico, a fin de proveer servicios de seguridad y radiocomunicación entre los participantes. Sin embargo, hasta hace poco, la única manera de poder obtener la autorización para hacer uso de dichas frecuencias, era solicitando una Concesión ante el Instituto Federal de Telecomunicaciones, (IFT).

 

Dicho proceso requiere que los solicitantes entreguen al IFT distinta información respecto de su persona o sociedad, incluyendo información sobre los socios y su capacidad económica, lo que se traduciría en tener que revelar a la autoridad estados de cuenta bancarios del solicitante. Además, los Lineamientos para el otorgamiento de Concesiones, prevén la obligación del solicitante de realizar modificaciones en sus estatutos sociales para cumplir con los requisitos establecidos por la regulación. Estas modificaciones muchas veces significan un gasto innecesario para sociedades cuyo giro principal no es el de proveer servicios de telecomunicaciones, sino que únicamente los prestan como una actividad secundaria para el desarrollo de los eventos que organizan.

 

Sin embargo, como es bien sabido, el uso no autorizado del espectro radioeléctrico supone la imposición de multas muy elevadas. Para ejemplo, el de OCESA, que después de llevar a cabo la organización de la Fórmula E, fue multado por el IFT por $97 millones de pesos por el uso no autorizado de espectro durante dicho evento.

 

En ese sentido, el Instituto Federal de Telecomunicaciones, o IFT, expidió el pasado 23 de abril los Lineamientos para el otorgamiento de la Constancia de Autorización, para el uso y aprovechamiento de bandas de frecuencias del espectro radioeléctrico para uso secundario.

 

Gracias a lo establecido en dichos Lineamientos, los organizadores de eventos específicos y de corta duración podrán solicitar de manera sencilla y con menos requisitos administrativos, el otorgamiento de un Certificado de Autorización de uso secundario de espectro. Este título no garantizará a su titular la inexistencia de interferencias perjudiciales. Por el contrario, el titular deberá garantizar que la prestación de sus servicios no interferirá de manera perjudicial en los servicios prestados por quienes tengan una Concesión otorgada para uso de espectro a título primario. Por otro lado, este Certificado no permite la comercialización o reventa de las bandas de frecuencia asignadas.

 

De cualquier manera, y a pesar de las limitaciones que el Certificado de Autorización supone, la asignación de espectro a título secundario, significa una gran ventaja para el sector de referencia, toda vez que les evita tener que participar en licitaciones para obtener espectro a título primario para eventos de muy corta duración.

 

Es importante mencionar que los Lineamientos prevén que el Certificado de Autorización para uso de espectro a título secundario se podrá otorgar a organizadores de Eventos Específicos de corta duración, así como a solicitantes que deseen utilizar dichas bandas de frecuencias en instalaciones destinadas a actividades comerciales o industriales. Por último, el Certificado de Autorización podrá otorgarse también para dispositivos de radiocomunicación de corto alcance, cuando así se desee, junto con el Certificado de Homologación, también expedido por el IFT y requerido con el fin de que el equipo pueda ser utilizado dentro del territorio nacional.

 

Como puede observarse, la regulación mexicana cada vez trata de adaptarse más a las incipientes necesidades del mercado.