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Nuevas disposiciones para la disolución de sociedades en México.

Nuevas disposiciones para la disolución de sociedades en México.

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Por: Luis Antonio García, Asociado, y Federico de Palacio Ruiz Cabañas, Socio Director de Corporativo / Publicado el 22 de Febrero de 2018.

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Introducción

En los últimos 4 años, en México se han registrado 324,320 nuevas sociedades mercantiles y se han disuelto y liquidado 3,143, muy por abajo del estándar internacional de cierre de empresas que es del 40%; el Failure Institute y el Banco de Desarrollo de América Latina en sus estudio “Recomendaciones de Política Pública a la Luz del Fracaso Emprendedor” detecto que en México el 37% de las empresas tiene un periodo de vida de hasta un año, 29% vive hasta dos años y sólo el 21% libra la barrera de los cinco años de vida.

El número de empresas disueltas y liquidadas legalmente en México dista mucho de la realidad, esto se debe a que la disolución y liquidación de sociedades mercantiles en México es un proceso legalmente un tanto complejo para las empresas que desean concluir operaciones, incluso cuando no hayan tenido actividad.

La existencia de empresas constituidas que se encuentran en un estado de “suspensión fiscal”, es una consecuencia de las disposiciones actuales de disolución y liquidación en México, hoy en día existen sociedades mercantiles convertidas en entidades legales sin actividades comerciales, una carga fiscal que no es posible concluirse y un riesgo legal en el requerimiento de cumplimiento de obligaciones de otras autoridades.

Las disposiciones legales anteriores a la reforma para la disolución y liquidación de empresas, misma que será comentada a continuación, obedecían a razones de certeza legal de las instituciones en México, en su momento se crearon procesos exhaustivos para el cierre de empresas que buscaba evitar prácticas ilícitas, estrategias de prevención de fraude o evasión de impuestos.

 

 

Reforma a la Ley General de Sociedades Mercantiles, en materia de disolución y liquidación de sociedades.

El pasado 24 de enero fue promulgada la reforma a la Ley General de Sociedades Mercantiles que establece nuevos supuestos, requisitos y trámites por los cuales una sociedad mercantil mexicana puede disolverse y liquidarse; la reforma obedece a esfuerzos de asociaciones civiles enfocadas en emprendimiento que buscaron facilitar los trámites y procesos de cierre de empresas en México, como una forma de acelerar el proceso de aprendizaje de los emprendedores mexicanos, en pro de crear empresas exitosas.

Dicha reforma crea un proceso de disolución de sociedades que tiene como objetivo ser una opción sencilla y accesible para el cierre de empresas, no obstante, se trata de un proceso especifico al cual solo se puede acceder si se cumplen con requisitos y condiciones específicas.

 

 

Requisitos para realizar el proceso simplificado de disolución y liquidación de sociedades mercantiles

Los requisitos para poder acceder a este nuevo proceso son:

  1. Que su estructura accionaria este conformada por personas físicas;
  2. Que su estructura accionaria actual se encuentre registrada en el Sistema Electrónico de la Secretaria de Economía al menos 15 días hábiles anteriores a la celebración de la asamblea que acuerde la disolución.
  3. Que su objeto social sea licito;
  4. Que no haya emitido facturas electrónicas en los últimos 2 años;
  5. Que se encuentre al corriente de sus obligaciones fiscales, laborales y de seguridad social;
  6. Que no tenga obligaciones económicas ante terceros;
  7. Que no se encuentre en proceso de concurso mercantil;
  8. Que no sea una entidad integrante del sistema financiero mexicano.

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Procedimiento simplificado

El proceso establecido en la reforma a la Ley General de Sociedades Mercantiles establece que las sociedades mercantiles que cumplen los requisitos anteriores deben seguir el siguiente procedimiento para ser disueltas:

1. Asamblea de disolución y liquidación.

Los accionistas o socios de la sociedad deberán celebrar asamblea para tal efecto, nombrar un socio o accionista liquidador y declarar bajo protesta de decir verdad que se cumplen con los requisitos de ley.
La asamblea debe suscribirse por todos los socios o accionistas y no por mayoría de votos y publicarse en el sistema electrónico de la Secretaria de Economía dentro de los 5 días hábiles siguientes a la celebración. Ahora ya no es necesaria formalidad adicional o escritura pública para iniciar el proceso de disolución y liquidación.
2. Autorización de Secretaria de Economía.
La Secretaria de Economía es ahora la autoridad competente para autorizar el acta de asamblea de disolución y liquidación anterior, la autoridad revisa que la sociedad mercantil cumpla con los requisitos y procede a su inscripción en el Registro Público de Comercio correspondiente.
3. Liquidación de activos o pasivos.
Dentro de los 15 días hábiles siguientes a la celebración de la asamblea los socios o accionistas deberán entregar títulos accionarios, bienes, libros y documentos de la sociedad al socio o accionista liquidador que fue nombrado, es obligación del liquidador llevar a cabo la distribución de activos o pasivos entre los socios o accionistas en forma proporcional a sus aportaciones en un plazo no mayor a 45 días hábiles.
4. Balance final.
Una vez liquidada la sociedad, el liquidador deberá publicar el balance final de la sociedad en el Sistema Electrónico de la Secretaría de Economía en un plazo no mayor a los 60 días hábiles siguientes a la fecha de la asamblea.
5. Registro.
La Secretaria de Economía realizara la inscripción de la cancelación de la sociedad en el Registro Público de Comercio y notificara a la autoridad fiscal correspondiente.
Las nuevas disposiciones entraran en vigor el 24 de julio de 2018, sin embargo, será importante considerar las posibles disposiciones secundarias que establezcan requisitos, criterios o procedimientos adicionales para llevar a cabo la disolución y liquidación de las sociedades mercantiles que cumplen con los requisitos anteriores, es de esperarse que en los próximos meses las autoridades mexicanas sean especificas en las condiciones de forma que deben de seguirse para el cierre de empresas bajo esta modalidad. La participación del Servicio de Administración Tributaria en el proceso de disolución y liquidación de las sociedades es un punto fino que debe ser analizado, la liquidación de activos y pasivos así como la distribución de los mismos entre los socios o accionistas tiene implicaciones legales y fiscales que debemos analizar con mayor detenimiento; no perdamos de vista que todo el proceso se basa en la buena fe de las partes, por ende, es importante considerar que las declaraciones realizadas por los accionistas, los representantes legales o el mismo liquidador se realizan bajo protesta de decir verdad, declaraciones con implicaciones penales. Es un hecho, que la participación de la Secretaria de Economía y el uso de un sistema electrónico en el proceso legal de disolución y liquidación de sociedades, implicara un cruce de información entre las distintas autoridades; la participación activa del Servicio de Administración Tributaria y el Instituto

Mexicano de Seguridad Social será relevante; cualquier empresa que desee acceder a este proceso de cierre deberá realizar una revisión previa de sus propias obligaciones antes de someterse al escrutinio de las autoridades, un mal análisis previo podría conllevar que la sociedad sea sujeta a procesos de auditorías colaterales.

Otro aspecto relevante que toda sociedad mercantil debe revisar, es la voluntad de sus socios o accionistas; uno de los requisitos de acceso a dicho proceso se basa en el común y total acuerdo de los mismos; conflictos de intereses o faltas de acuerdos internos entre los socios o accionistas podrían evitar el acceso a este proceso simplificado, eso sin tomar en cuenta que el liquidador debe ser nombrado de entre los socios o accionistas de su estructura accionaria actual, haciendo necesario un consenso entre ellos.

Es importante revisar el estado actual de una sociedad mercantil que se desee disolver y liquidar, verificar que se cumplen con cada uno de los requisitos y supuestos para acceder a los beneficios de esta reforma; si bien es cierto aún falta conocer las reglas específicas de los tramites y sistemas ante Secretaria de Economía, es un hecho que se trata de condiciones de forma que pueden ser satisfechas legal y fiscalmente. El aspecto relevante e histórico de esta reforma, recae en que aquellas sociedades mercantiles que han caído en desuso, o se encuentran suspendidas por falta de utilidad o por haber cesado el interés para el que fueron creadas, ahora cuentan con una opción sencilla y rápida para ser disueltas legalmente.

 

Esperando que dicha información sea de utilidad.

 

Federico De Palacio Ruiz Cabañas

Socio

fdepalacio@bgbg.mx